Cada vez son más los dispositivos conectados a Internet. Desde computadoras y smartphones hasta objetos convencionales como televisores, vehículos, juguetes, brazaletes y hasta hogares enteros.
Es una arquitectura de red que permite la interconexión e interacción entre objetos, personas, procesos y datos.
Generalmente se denota como IoT por sus siglas en inglés de Internet of Things aunque de forma comercial, algunas empresas pueden referirse a este concepto como el Internet de Todo o Internet of Everything (IoE).
El objetivo es proporcionar un entorno a través de internet que permita la conexión e interacción entre distintos tipos de objetos así como también la gestión y el control por parte de las personas.
Básicamente un objeto puede conectarse a Internet gracias a una interfaz de red (NIC) integrada. Una NIC es un puerto físico con el cual el objeto se conecta a la red de forma cableada o inalámbrica.
Para poder transmitir y recibir información. El objeto adquiere una dirección IP que sirve para identificarlo como un dispositivo único dentro de la red. Esta dirección es proporcionada por la empresa Proveedora de Servicios de Internet que utiliza el usuario diariamente o por una infraestructura de red pública como la de una ciudad inteligente.
Una vez que el objeto posee direccionamiento IP y una salida hacia Internet, es capaz de enviar y recibir datos a un servidor local o externo, así como también interactuar con otros dispositivos o usuarios.
Un ejemplo interesante es un brazalete que mide constantemente el nivel de presión arterial de un paciente mientras se desplaza dentro de su hogar o a lo largo de una ciudad. Los datos recopilados por el brazalete (Objeto) son enviados a través de Internet a un servidor remoto alojado en el Centro de Datos de una clínica privada para posterior análisis y monitoreo.
Esto permite llevar un control preciso y en tiempo real sobre el estado de la presión arterial del paciente y determinar acciones preventivas y oportunas en caso de que sea necesario.
De esta forma el Internet de las Cosas se compone de elementos de conectividad, almacenamiento, control, monitoreo y otros aspectos que combinan el mundo digital para extraer valor de los datos proporcionados por los objetos.
Entre los beneficios del Internet de las Cosas podemos mencionar los siguientes:
El IoT es un concepto que representa a la integración sistemática de diferentes tecnologías y elementos. Entre sus características más importantes encontramos:
Aunque el IoT se ha popularizado en los últimos años, la realidad es que su idea principal no es nueva. Los primeros intentos de crear una red de objetos podrían remontarse a 1874 cuando un grupo de investigadores franceses colocó una serie de sensores en la montaña Mont Blanc ubicada en la cordillera de los Alpes.
En aquel entonces, el objetivo de este grupo de investigadores era recopilar diferentes tipos de datos relacionados a la profundidad de la nieve y transmitirlos a través de un enlace radio.
Con el paso del tiempo, diversos investigadores realizaron estudios para crear redes no cableadas que permitieran la transmisión de datos a distancia. El primer logro importante fue en 1971 cuando Norman Abramson y su equipo de investigadores crean en la Universidad de Hawaii, el primer sistema de conmutación de paquetes mediante una red de comunicación por radio llamada ALOHA.
Esta red se conectó al continente americano 1 año más tarde gracias a su integración con ARPANET. Una red de computadoras creada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
En 1983 ARPANET comienza a utilizar el estándar TCP/IP extendiendo las capacidades de las redes de conmutación de paquetes.
A partir de los años 90 con la utilización masiva de internet y la World Wide Web (WWW) el desarrollo es exponencial, comienzan a circular grandes cantidades de información a través de centros de datos que con el paso del tiempo se hicieron más sofisticados.
Desde entonces hemos visualizado el surgimiento masivo de la movilidad y de tecnologías inalámbricas como las Redes de Telefonía Móvil 2G y 3G y posteriormente la conectividad mediante Redes de Área Local Inalámbrica (WLAN) a través de estándares como Wi-Fi.
En los últimos años y hasta la actualidad se han logrado avances en cuanto a velocidad de transmisión, capacidad de almacenamiento y procesamiento de grandes volúmenes de datos (Big Data).
Actualmente las principales tecnologías que masifican el IoT son el 5G y el Wi-Fi 6 que permiten la conexión de miles de objetos de forma simultánea, recopilando, transmitiendo y recibiendo datos de forma constante.
Esta arquitectura es sinónimo de innovación, automatización y nuevas oportunidades de negocio tanto para las empresas como para los emprendedores.
Son diversos los sectores que están aprovechando las características y beneficios del IoT. Entre los más populares encontramos el sector industrial, las Telecomunicaciones, Telemedicina, Retail, Comercio Electrónico, Banca, Turismo, Transporte, el sector agrícola, entre otros.
Con IoT las empresas introducen innovación y optimización de la eficiencia en sus procesos operativos y administrativos.
La Transformación Digital hace que hoy en día el IoT, el Big Data y las tecnologías de información sean elementos clave para lograr objetivos de negocio y ser competitivos en el mercado.
Esto implica que en los próximos años se requerirán profesionales con amplios conocimientos y experiencia en temas de conectividad, análisis y ciencia de datos para satisfacer las necesidades empresariales en cuanto a diseño, gestión y despliegue de soluciones IoT.
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